Pico los Carrascos, por Ríomalo de Arriba

Longitud: 5,5 km
Altitud: 1.135 m
Desnivel: 367 m
Porcentaje: 6,67 %
Coeficiente: 84

Localización: En plenas Hurdes. Para llegar a Ríomalo de Arriba, debemos hacerlo desde Las Mestas. La carretera es la CC-158.

Especificaciones: Tenemos la suerte de encontrarnos una carretera asfaltada hace apenas dos años. De esta manera la recuperamos para el tránsito ciclista. Antes era imposible.

Fuentes: En Ríomalo de Arriba.

Pico los Carrascos

Descripción: El Pico de los Carrascos es la terminación mas alta de esta carretera que une esta parte de Las Hurdes, con la parte de Nuñomoral y con la parte salmantina del Agadón.

Lo podríamos considerar como una parte de un todo que es la subida que comienza en Las Mestas y que finaliza aquí, algo así como la parte este del pico del Robledo, pero tras pasar Ladrillar, al coronar el Cotorro del Collado, iniciamos un descenso de tres kilómetros hasta Ríomalo, y a partir de ahí la subida tiene mas entidad que los quince kilómetros que hemos dejado atrás desde que salimos de Las Mestas, es por eso por lo que se presenta aquí sólo, aunque ya habrá tiempo de ponerlo también junto con los kilómetros restantes.

Nada mas cruzar el río Ladrillar la carretera ya se empina de forma considerable. Afrontamos una larga recta que ya nos deja a las claras, con rampas de hasta el 12%, que la subidita se las trae. Son rampas duras y muy duras, hasta el 15% las que nos vamos a encontrar en los tres primeros kilómetros, los mas duros de toda la subida. Justo cuando superamos las segunda y tercera herraduras de la subida, prácticamente seguidas, y ya bajo la sombra del pinar que nos acompañará hasta arriba, y del que tendremos constancia en la carretera por la gran cantidad de "pinocha" caída en la misma, justo ahí, la carretera suaviza de forma considerable. Han sido tres kilómetros exigentes.

Nos quedan desde aquí tres kilómetros aun por ascender. Tres kilómetros muchísimo mas suaves que los anteriores, solo en los últimos quinientos metros volveremos a encontrar, coincidiendo de nuevo con una doble herradura, alguna rampa de consideración.

Recomendable parar en la cima de la montaña y admirar la parte de las Hurdes que se extiende bajo nosotros, con los pueblos de Casares, Robledo y Carabusino casi uno encima del otro, vistos desde aquí, y la cantidad de herraduras que nos ofrece el puerto del Robledo, en su vertiente clásica, desde aquí arriba.